¿Lucen todos los fósiles similares? El caso de Nerthra subantarctica

Cabeza y protórax de Nerthra subantarctica

25 de Noviembre de 2015

Recientemente, en un trabajo conjunto de los departamentos de Entomología y de Geociencias de la North Dakota State University, junto con el Dr. Allan Ashworth, hemos descrito el primer “chinche sapo” fósil de Chile. Probablemente, cuando hablamos de un insecto fósil, lo primero que se viene a la mente es un insecto petrificado en un trozo de roca, el que además tiene varios millones de años de antigüedad. Sin embargo Nerthra subantarctica nos cuenta una historia un poco distinta.

Para entrar en contexto, ¿qué son los chinches sapo o sapitos de barro? Los chinches sapo son una familia particular de chinches que posee 112 especies (de las que 10 habitan en Chile), y se caracterizan por su aspecto similar al de sapos y ranas, su capacidad de saltar como estos animales, y a que viven en ambientes ribereños. En otras palabras, unos perfectos sapos en miniatura. Por este motivo, muchos de sus nombres son juegos de palabras aludiendo a sapos o ranas. En Chile tenemos el caso del subgénero Rhinodermacoris, descrito en el mismo trabajo, para ubicar una peculiar especie chilena y cuyo nombre es un juego de palabras entre Rhinoderma, el nombre genérico de la ranita de Darwin y coris que en griego significa chinche.

De vuelta a los fósiles, ¿cómo entonces puede lucir el fósil de una chinche sapo? Grande fue mi sorpresa al encontrarme con los restos (cabeza y parte del tórax) de esta especie a la que bautizamos Nerthra subantarctica, por ser un habitante propio de esta área del continente americano. Su estado de conservación es impresionante, tanto así que permite compararle perfectamente con otras especies cercanas y como pueden ver en las fotografías, ¡no dista mucho de los insectos que uno puede ver en un colección! Entonces la siguiente pregunta es, ¿qué tan viejo es este fósil? Este ejemplar fue rescatado de un perfil de turba, el cual después de dataciones de radiocarbono arrojó tener 2800 edades, lo que equivale a unos 2865 años. Entonces vemos, no todos los fósiles tienen millones de años. Algunas personas han planteado utilizar el término subfósil en casos parecidos, lo que aún se encuentra en discusión. Volviendo a nuestra chinche sapo, lo mas interesante de este caso, junto a su espectacular estado de conservación (que recordemos, es un insecto frágil), es que pensamos que no se encuentra para nada extinta, solo proviene de un lugar muy poco explorado (alrededores de Puerto Edén, en la Isla Wellington, Región de Magallanes), y probablemente esta esperando por algún aventurero naturalista, que se anime a buscarla, ¡para que podamos conocer los distintos aspectos de su biología e Historia Natural!


Eduardo Faúndez
Estudiante de Doctorado en Entomología
 North Dakota State University