¿Cuál es más grande? o para qué realmente el tamaño importa

9 de julio de 2014

Daniel T. Ksepka, descubridor del P. sandersi

Daniel T. Ksepka, descubridor del P. sandersi

Recientemente, en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), fue publicado un nuevo fósil perteneciente a una nueva especie de ave llamada Pelagornis sandersi. Para entrar en contexto, los Pelagornítidos corresponden a un grupo de aves extintas relacionadas con los Galloanserae, es decir, el grupo de aves que vincula a los patos y gallinas. Sin embargo, las relaciones entre los Pelagornítidos, los patos y las gallinas no han sido bien establecidas aún. Presumiblemente, los Pelagornítidos podrían ser más cercanos a los patos, pero la evidencia no es conclusiva.

Dos características llaman la atención de estas aves enigmáticas:

Primero, el desarrollo de proyecciones óseas a modo de dientes en el cráneo. Como sabemos, las aves actualmente no desarrollan dientes y estas proyecciones óseas de los Pelagornítidos tienen características similares, pero carecen de esmalte y dentina, además de una cavidad donde estén insertadas. Aunque su homología con los dientes “verdaderos” puede ser discutida, solo comparten la posición.

David Rubilar y el Pelagornis chilensis

David Rubilar y el Pelagornis chilensis

El segundo rasgo llamativo es su gran tamaño. Sus fósiles conocidos en Australia, África, Norteamérica, Japón, Europa, Sudamérica y Antártica se caracterizan por ser bastante fragmentarios, ya que los huesos son bastantes delgados y frágiles. Solo en 2010 tuvimos la oportunidad, gracias al trabajo de rescate realizado de un fósil extraído ilegalmente de Chile y recuperado por el Instituto Senckenberg en Frankfurt, Alemania, de conocer un esqueleto lo suficientemente completo como para tener una noción del tamaño de estas aves. Este ejemplar fue llamado Pelagornis chilensis y se estimó que su envergadura alar era cercana a los 7 metros, muy por sobre el rango de las aves actuales de mayor tamaño, como el albatros. Hasta el descubrimiento y descripción de Pelagornis chilensis la cultura popular, como los libros de divulgación, colocaba a Argentavis magnificens como el ave de mayor tamaño existente. Sin embargo, aunque sus restos fragmentarios revelan un ave de gran tamaño, es difícil estimar una envergadura alar. No cabe duda que por las características óseas de los restos preservados y por el grupo con el que presenta afinidades taxonómicas (de parentesco), Argentavis era un ave de gran tamaño, muy masiva, pero aparentemente su envergadura alar era menor que la de Pelagornis.

Al igual que las especies del género Pelagornis, P. sandersi (la publicada esta semana) y P. chilensis, las especies de Pelagornítidos del Eoceno (56 a 33.9 millones de años atrás) también presentan un gran tamaño, incluso mayor. Hace unos años atrás, en un Congreso de Paleontología de Vertebrados, tuvimos la oportunidad de presentar un fósil correspondiente al húmero de una de estas aves que superaba en tamaño a los Pelagornítidos del Neógeno, provenientes de Isla Seymour en Antártica. También colegas argentinos presentaron materiales apendiculares (principalmente de las patas) de la misma unidad geológica, con la característica de este mayor tamaño.

Imagen extraida de https://www.newscientist.com/article/dn25856-biggest-ever-flying-bird-and-the-beast-that-dwarfed-it/#.U72_qEDCfB_

Imagen extraida de http://tinyurl.com/pgkeque

¿Cuál es la pregunta detrás de las dimensiones de un animal? ¿Cuál es el ánimo detrás de descifrar el tamaño? Aunque las diferencias entre las distintas especies son menores, una afirmación debe ser establecida: los Pelagornítidos son el grupo de aves de mayor tamaño que han volado. De igual forma, los Teratornitidos como Argentavis, también son aves de gran tamaño, pero filogenéticamente muy alejadas.

Es aquí cuando comienzan las preguntas biológicamente interesantes relativas al tamaño: ¿qué mecanismos de crecimiento estuvieron involucrados en que dos grupos de aves, no emparentados entre sí, alcanzaran grandes tamaños?, ¿cuáles fueron las dinámicas relacionadas a la performance del vuelo de estas aves?, ¿existe un límite biológico para el vuelo activo?.

El tamaño no importa en términos absolutos. Nos llenamos de discusiones extensas de cual es el dinosaurio más grande, o en este caso el ave (también dinosaurios) más grande. El tamaño importa solo en su contexto biológico. La respuesta de los organismos a estas características son las preguntas de interés en este momento, porque estos dos grupos fueron los únicos que no vieron limitado su desarrollo evolutivo hacia grandes tamaños y resolvieron cada una de las preguntas de índole fisiológico que surgen con las limitaciones que impone el tamaño.

El tamaño no importa si solo queremos determinar qué organismo fue más grande.

El tamaño importa cuando plantea preguntas biológicas.

Roberto Yury Yáñez
Biólogo
Universidad de Chile

Referencias:
– Daniel Ksepka (2014) Flight performance of the largest volant bird. PNAS
– Gerald Mayr y David Rubilar-Rogers (2010) Osteology of a New Giant Bony-Toothed Bird from the Miocene of Chile, with a Revision of the Taxonomy of Neogene Pelagornithidae. Journal of Vertebrate Paleontology – Rubilar-Rogers D, Yury-Yáñez R, Mayr G, Gutstein C, Otero R (2011) A humerus of a giant late Eocene pseudo-toothed bird from Antarctica. 71st Annual Meeting of Society of Vertebrate Paleontology, p.183
– Marcos Cenizo (2012) Review of the putative Phorusrhacidae from the Cretaceous and Paleogene of Antarctica: new records of ratites and pelagornithid birds. Polish Polar Research

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